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Honduras

Lo accidentado de su territorio contribuye al desarrollo de una gran biodiversidad. En el cordón de la cordillera hondureña encontramos filas de montañas, planicies elevadas y valles profundos en ocasiones cruzados por ríos, que en algunos casos incluso son navegables. 

flora del país
Sin duda el país tiene una flora y fauna privilegiada, pero yo de mi paso por Honduras, también, recuerdo la deforestación indiscriminada, la erosión, las inundaciones y los aludes de tierra por falta de árboles (árboles que estaban), pero el hombre los quitó para venderlos. Honduras, tiene algunos problemas.

Fauna hondureña
En este ítem también aparece la mano negra de las potencias, que ofrecen un precio por la madera sin importarles las consecuencias. En este país de centro América, además de eso, encontré mucha pobreza y gente humilde, pero amable y sobre todo educada. Esto que acabo de decir, estoy seguro de que no ha cambiado, pero de mi experiencia ya han pasado muchos años, entonces, si van por allá tengan mucho cuidado porque la inseguridad en América latina desde entonces hasta ahora, se ha agigantado. Así lo vi y de está manera pienso; y sí hay alguien que difiera, le ofrezco el apartado de comentarios, al pie de página, para que agregue cosas o desmienta. 

El siguiente documento que encontré en youtube, no viene colocado en el afán de dar el coñazo, por esa razón quien piense en Honduras unicamente como sitio de turismo puede evitarlo. 


¿Increíble verdad? ¿Cómo podemos ser tan necios? 

Esto nos afecta a todos y singularmente todos debemos hacer algo para salvar la pérdida indiscriminada de árboles. Yo que soy escritor de novelas, sé perfectamente el gusto de tener un libro de papel en la mano. Pero compañeros de viaje en este mundo les digo que ya somos demasiados los que leemos y este lujo no nos los podemos seguir permitiendo. Por esa razón, empezando por aquellos que tienen más recursos, le pido al mundo que remplace el uso de papel con formatos electrónicos. Y para dar un ejemplo pongo mi entera colección de una docena de libros (gratis) en esa modalidad. Solo tienen que pedirlos a la  dirección que agrego a continuación: goodmorningjoe@yahoo.es  

Sepan disculpar el rodeo, ahora sí, vamos a lo nuestro, la belleza de conocer otros pueblos y sus culturas haciendo turismo.


El río Choluteca cruza la ciudad de norte a sur y la divide en dos zonas. Recuerdo que cuando yo anduve por allí, el agua que viajaba en su cause metía miedo. La capital de muestra con unas concurridas arterias peatonales donde en cada esquina hay apostados grupos de muchachos con pinta de maleantes de esos que aparecen de relleno en alguna película. Dicen que perro que ladra no muerde; sito este refrán para dar a entender que estos muchachos tampoco causan problemas. La catedral merece una visita.
De Honduras se van a llevar el recuerdo de sus paisajes y un tesoro de anécdotas que consigan de paseo o de juerga; con respecto a esto último, les comento que en la capital hay fiestecilla.

Una capital bulliciosa que trepa y suma colores sobre el  fondo verde de las  laderas

Es una isla de Honduras que junto con Utila y Guanaja forman el conjunto llamado: “Lasislas de la Bahía”, donde se puede llegar en barco desde La Ceiba. (Recuerdo que en este último sitio me cansé de comer langostas, había muchachos que las ofrecían y restaurantes que nos la cocinaban a gusto. Era realmente increíble; ejemplares de dos kilos costaban 25 dólares y otros 10 nos cobraban por cocinarlas. Quién me sigue, sabe que soy un viajero humilde y hago estos comentarios en el afán de que sirvan a otros que como yo en cada sitio prefieren comer sus especialidades porque, sin duda, los ingredientes de estas recetas abundan y esta razón abarata el precio. De todas maneras si van por allí creo que van a tener que encontrar otro sitio porque un amigo fotógrafo me dijo que La Ceiba, está muy desmerecido y ya no da para permanecer más que el tiempo de coger la barca en la ciudad.
Utila es la más acomodada para los viajeros de mochila mientras que Roatán que posee aeropuerto internacional está preparada para recibir a un turismo más selecto. Como en el resto del caribe, aquí van a encontrar playas de arena blanca y aguas turquesas. Es curioso ver a sus casitas de madera que se levantan entre la costa y el agua. En la zona se encuentra una barrera coralina muy importante, habitad de peces de colores, muy especial para la práctica del buceo submarino.

Lugares mágicos de Roatán 

     West End
Este poblado de la isla Roatán, tiene un leve aire a White Beach en Boracay, solo que este sitio hondureño es mucho más pequeño que el referente filipino. Pero, en ambos casos, sorprenden al visitante con una calle principal de sabia de playa, ladeada, por un lado, por arena blanca y palmeras que despuntan mirando las aguas y, por el otro, restaurantes, centros de buceo y bares de noche.

Hay muchas más islas y cayos para disfrutar de la playa y de las actividades marinas. Albatros, pelícanos y delfines también son las estrellas de esta parte del Caribe, pero cada uno viaja a la medida de su tiempo y su economía, por esa razón, si alguien descubre más sitios, contento voy a estar de poder leer sus experiencias.

La Naturaleza enriquece la isla y el pueblo
Un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Quienes seguimos la historia de las grandes civilizaciones, no podemos dejar de pasar por este centro precolombino religioso y político de gran relevancia cultural en América. Está muy bien conservado y entre los restos arqueológicos y su museo vamos a poder ampliar nuestros conocimientos sobre la cultura maya.
Las ruinas se encuentran muy cerca de la frontera con Guatemala, a 4 km del pueblo de nombre homónimo, donde vamos a encontrar excelente comida, alojamiento y otros viajeros para compartir buenos momentos.  


En el mapa que aparece a continuación encontramos  señalados con banderines amarillos los sitios mencionados en esta presentación, mientras que el banderín de color  verde indica la posición de la Reserva de la Biosfera de Río Plátano. (También Patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO. Les recuerdo que la imagen es interactiva, de modo que ustedes pueden ampliar, achicar o cambiar a la modalidad: Earth, para ver los sitios en detalles. 

Boracay, Filipinas


Yo soy una persona capaz de empezar la casa por la azotea y la vida por la noche. Dentro de estas condiciones les voy a presentar Boracay un de las más de 7000 islas que forman el archipiélago de las Filipinas desde un univiverso que se llama CocoMangas y es, increíblemente, divertido. Incluso superior a asistir a un teatro para ver una buena comedia. Lo bueno del sitio es que la función cada día es distinta. Podríamos decir que la forma exacta de llamar a este lugar que está ubicado a pasos de la que con justicia llaman la playa más bella del mundo es: “Disco Bar”. 

La zona en la que se encuentra es rica en estructuras de óseo, las hay más bonitas, mejor ubicadas, con música en vivo y espectáculos pero es Coco-Mangas quien se lo lleva todo, porque su espíritu es puro y su sabor genuino. El local es especial y el visitante palpa el inicio del gran premio antes de ver los bólidos porque en la misma calle, hay un hotel alojamiento para corto periodo y por si a esa situación le faltase condimento, en la recepción del establecimiento, un escalón arriba de modesto, hay una nota donde se lee: “Se aceptan todo tipo de parejas, tríos y personas hasta el número que indique, por ley, la capacidad de la habitación”. Coco-Mangas es un punto importante en esta isla distinta. 

Por aquí, globos aerostáticos y helicópteros siempre están disponibles para ofrecernos un paseo. En este caso yo prefiero el Montgolfier. Por favor, suban conmigo les aseguro que les gustará el paseo. 
Agárrense fuerte, siempre es así la primera vez en los primeros metros. ¿Ya estáis mejor verdad? Lo sabía. 
Veis, el punto se empequeñece y el panorama se agranda. No amigos, no estamos soñando. Es real, es un privilegio de dioses de este planeta. Son siete kilómetros de longitud por menos de un kilómetro de anchura, aquella extensa línea de costa que ven sobre la derecha, pertenece a White Beach, (Playa Blanca), es lo más parecido a como un hombre sin vocación religiosa cree que es el Paraíso. Una avanzada de palmeras despunta sobre la arena blanca y saluda a las aguas, que con la alta marea llegan a tocarla. Entre los cocoteros se hace camino, puestecitos de souvenirs colman de color el paseo. Su especialidad son las perlas, las joyas son las personas. La primera línea de edificaciones es la corona de la princesa; cafeterías, centros de spa, lugares de copas y tiendas exclusivas. Mirar el mar por allí eriza los cabellos, quien observa los azules, que llegan sobre el blanco, siente la energía del océano. Cada vistazo, cada paseo, es un gozo, la playa te recibe y te pregunta si buscas relax o movimiento, después te acomoda y estás servido.Cuando el Sol se va a la cama, lo hace mostrando su arte, el mar y el cielo, sus dos grandes amigos, le preparan su belén allá en el horizonte. En la isla el arte se expresa, con creatividad y simpleza, sus materiales preferidos son la madera, la paja, el bambú y las telas, que bonitas quedan las palmeras llevando en sus troncos vestidos de seda. Cuando el cielo se cubre de oscuro, el reflejo de la luna baja su camino al agua, invitando a los enamorados a subir para pasear por ella. Estructurados con caña y revestidos con lienzo, los faroles encienden corazones. La playa es activa de día, de noche retrasa su descanso. Para una cena romántica, apenas exagero cuando digo que las variantes son infinitas, un ejército de trabajadores, atacan la arena, las luces la siguen mostrando blanca y sobre ese espejo montan y desmontan, cada noche, preciosos restaurantes, butacas de reinas y reyes, mantelería de otro planeta, abundan los decorados florales y las velas dan calor en cada mesa. Los aromas se adueñan del paseo y las olas les tienen en danza con su música. Cuando las cosas gustan, todo va muy de prisa. Termina la cena y empiezan las copas.Pero hay otros sitios, otras playas, no tan bellas, si ventosas. El viento sopla fuerte de poniente, hasta el punto de sacrificar la costa de ese lado, es allí donde un conjunto de palmeras aguanta la envestida con una nutrida primera línea. La fuerza del aire suele ser tremenda, pero las formaciones de cocoteros se suceden, lo reducen y lo contienen. Naturaleza, contra sí misma, ese escudo de verde viviente, detiene el viento que llega por el Oeste y hace apacible la costa del lado contrario. Sacrificada por su hermana, la playa del viento, durante las horas de luz goza de agradable compañía. El aire es una delicia y los amantes de la práctica del Kitesurf, llegan allí para darle alegría al desolado paisaje. Coloridos aguilones salpican el celeste del cielo, las tablas recorren a buena velocidad la superficie azul y los más experimentados premian a los curiosos con increíbles acrobacias de vuelo.Un lugar pequeño, lo bueno viene en envase chico, sus alrededores son santuarios para el buceo submarino. Ricos en coral y peces de esos que ni el mejor de los artistas es capaz de pintar tan bellos. Por si eso no fuera suficiente, hay que agregar el atractivo de los barcos hundidos. Aguas de piratas, con fuerte presencia de galeones españoles, escenario naval de la segunda guerra; si la suerte no les ayuda a encontrar una joya de aquellas, en un país donde un día sí y otro también se hunde un barco, sin dificultad encontrarán un amasijo de hierro convertido en reserva marina. Navegar una barca, ver como las aguas acarician el casco y las velas coquetean con el viento es un regalo para el alma.Ahora que vimos como es el lugar dónde estamos, apagamos los quemadores, el aire se enfría, se hace más pesado y por ende el globo comienza el descenso. –Ya en tierra–: ¿Os gustó el paseo? Veo en vuestros rostros la respuesta. ¿A vosotros os pasa lo mismo, verdad? Todavía no me he ido y ya extraño el sitio. 


 Disfruten de las fotografias y  hasta el próximo viaje