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San Bartolomé

(Ouanalao la llamaban los aborígenes caribe)

En lengua francesa Saint Barthélemy; también conocida como Saint Barth, es una colectividad territorial de ultramar perteneciente a Francia, ubicada en el Caribe al sur de la isla de Saint Martin.


Su historia es muy curiosa; ella también fue descubierta por el almirante Cristóbal Colón, quien le dio el nombre de su hermano. Mucho más tarde, en 1648, el capitán francés Lonvilliers de Poincy ocupó la isla para Francia y entre 1651 y 1665, San Bartolomé, fue propiedad de la Orden de Malta.
Con el correr del tiempo llegaron los primeros colonos, principalmente normandos y bretones, pero el clima seco y la geografía rocosa no les permitieron el cultivo de la caña de azúcar como en otras islas del caribe, por lo que no hubo un ingreso masivo de esclavos y eso hoy se nota, porque casi toda la población es de origen europeo.
Esta roca desde siempre perteneció a Francia, con la excepción de casi un siglo de dominio sueco entre 1785 y 1877. 

Localidad principal, viene llamada así en homenaje a Gustavo III de Suecia, pero San Bartolomé, hoy perla del Caribe, siempre fue muy codiciada, entonces, los franceses que la habían cedido a cambio de derechos portuarios en Gotemburgo; la recuperaron mediante el pago de 80.000 francos.

Para llegar a está isla ubicada a un puñado de millas al sur de Saint Martin, si no contamos con una embarcación privada estamos obligados a hacer un puente en el lugar recién mencionado.
Lejos de Saint Barth, uno se pone molesto y no llega a comprender porque no hay conexiones aéreas directas, pero cuando llegamos allí todos estos cuestionamientos van a parar a la papelera.
Más que isla es una roca, que no dispone de espacio para alojar a una pista de aterrizaje importante. Realmente, tan poco es así porque, yo que no soy ningún ingeniero, después de echar un vistazo tengo dos proyectos para conseguirlo. ¿Y entonces si es tan fácil cuál es el problema? Respuesta: “No hay problemas sin solución, porque en este caso; o se gana terreno al mar o se derriba una parte de la montaña y se hacen galerías para que pueda seguir fluyendo en tráfico”.
Sobre el comentario referente a proyectos no me hagan mucho caso porque son opiniones de la imaginación de un visitante que juega con un presupuesto prácticamente ilimitado.



Aquí hay un ambientazo y este, tal vez, sea el mejor sitio del Caribe.

“La Roca de San Bartolomé”, reúne un buen pellizco de famosos, millonarios, una buena parte del jet set internacional, tiendas de las mejores marcas y no todos podemos permitirnos un hospedaje en este lugar lleno de glamour, gente guapa y barcas de recreo que incluso sobrepasan los cien pies. ¿Saben qué significa esto? Esto significa que si a mí me regalasen uno de estos monstruos de los mares, aunque no pagase su seguro y tuviese capitán y una docena de tripulantes trabajando gratis no podría utilizarla porque mi presupuesto no da para pagar entre 3000 y 9000 litros de combustible por día de marcha. Más de uno de ustedes es posible que este pensando: ¿Pues si no tienes para el combustible, lo aparcas y lo disfrutas? Pues tampoco es posible porque este tipo de barcos pagan cifras muy importantes por cada día de amarre.
Estos son solo comentarios, para que podamos ubicarnos en el poder adquisitivo de la gente que viene o está arraigada en Saint Barth. De todas maneras, no todo lo que brilla es oro, también hay buscavidas y gente que llega con la intención de prenderse a una de estas tetas que dan leche con sabor de diamantes.
Este lugar maravilloso, a pesar de ser pequeño, cuenta con más de 20 playas, donde Nikki Beach es la reina.

Quiero que quien lea este trabajo tenga siempre presente que Saint Barth, es un sitio para visitar.

La alegría de volar

Quién escribe llegó con el primer vuelo de la mañana —avión pequeño—, un poco distraído porque seguía un velero de 4 arboles de velas de nombre Cliper, que le reconocí porque cuando salía al balcón de mi apartamento en el puerto de Ibiza sus velas casi estaban al alcance de mis manos. Volviendo a la situación dentro del aparato que volaba; les comento que la vida es una piña de experiencias y yo, que por haber volado miles de horas, sé distinguir cuándo estamos en peligro o la situación se está escapando de las manos de un piloto. Quiero aclarar que esto no es ni bueno, ni malo; es solo experiencia.
Y hablando de experiencia les aseguro que las de este tipo enriquece mi alma; me refiero al aterrizaje en Saint Barth; percibo un movimiento brusco, observo y veo que vamos en picado intentando pasar entre dos cerros. Suspense total entre los ocho pasajeros y vaivén de alas por parte de los pilotos que luchaban para acomodar el aparato. Sigan con atención porque este relato es de una buena película. Otro golpe de timón hacia abajo, vamos en picado y podemos ver la cara de los automovilistas que veían como nuestro avión se les venía encima. Realmente, les pasamos muy cerca, pero todo estaba calculado para bajar sin tocar los vehículos. Lo más hermoso de este momento, es que para nosotros fue eterno y, gracias a eso, pudimos ver la secuencia en detalles; los coches, sus conductores, la gente que estaba apostada para realizar filmaciones o secuencias fotográficas y otros.
Segundos más tarde, primero una rueda quemó caucho al entrar de manera agresiva en contacto con el pavimento y después hizo lo propio la otra —la sincronización no fue perfecta, pero sí emocionante—; después de los flapper (frenos de viento) el freno de rueda y a reglón seguido con alegría en el cuerpo seguimos camino hasta el frente de sector de llegadas del aeropuerto Gustave III (Saint Barthélemy).
Como curiosidad agrego que, en este aeropuerto, es frecuente ver a naves que abortan el aterrizaje para buscar un mejor intento. En el siguientes vídeos tomado de  You Tube, gracias al señor de la cámara, pueden ver lo que traté de explicarles.


Barcos y más barcos guindan sus aguas; modelos y gente guapa hacen lo mismo en las calles de este pequeño lugar. Haciendo una incursión necesaria en lo personal, les comento que cuando puedo desplegar mi argumento siento que no estoy por debajo de nadie, pero en Saint Barth reía de mí mismo —me gusta hacerlo—: “un pobre hombre con una pequeña mochila caminando en medio de tanto lujo”. No puedo decir avergonzado, pero si empequeñecido por haber llegado tan mal preparado a un sitio como este; visité lo que quedaba, tomé mis fotografías y cuando me sentí satisfecho cogí el transbordador y regresé a Saint Martin para desde allí continuar viaje. A continuación, agrego la mi set fotografico.

Vamos allá   Gracias



La experiencia fue muy positiva y, tal vez, ya no me quede tiempo para regresar a este sitio, pero si lo hago prometo llegar preparado para sentirme a gusto y así pegarme una buena juerga de esas donde no falte nada. La imagen que aparece a la derecha es solo un ejemplo que nos enseña el glamour de la isla.


Por aquí, también pasó Diego Siciarelli

En el siguiente mapa, San Bartolomé aparece abajo a la derecha, arriba vemos Anguila y en el centro la isla de San Martin, necesaria para mis enlaces.

San Cristóbal y Nieves / Saint Kitts & Nevis

Son dos islas unidas en la Federación de San Cristóbal y Nieves o Federation of Saint Kitts and Nevis. Me cuesta utilizar el castellano para nombrar sitios de este tipo porque quién viaja por este país insular o busca información sobre esta parte del Caribe necesita inclinarse hacia el inglés que es su lengua de origen.
Como les dije en la presentación de Montserrat había conseguido un barco para unir este tramo de la ruta, pero en referencia a esta buena oportunidad, a todos aquellos que se embarquen en aventuras de este tipo, les comento que no fue nada fácil. A continuación, voy a agregar esta experiencia personal destacada en color para que todos aquellos que no deseen seguirla, con toda comodidad, den un salto que les lleve a enlazar con el argumento propio de estos lugares.

En el caribe hay aviones y barcos que realizan trayectos, pero no figuran en ninguna guía y tanto las salidas como los horarios son, prácticamente, fantasmas. Digo así porque, por ejemplo, mi barco debía llegar a Montserrat a la 6 p. m. Para partir a las 7 p.m., pero eran las nueve y todas las luces del puerto estaban apagadas, además de eso, el portón de ingreso tenía un robusto candado y en el único sitio que había iluminación era en la oficina de venta de pasajes donde yo llevaba tiempo más solo que la una. Era curioso porque de cuán en cuán aparecía alguno y me preguntaba: ¿Qué hacía allí? Y cuando yo respondía, ellos contestaban: “Hoy no salen ningún barco”. En estos casos jamás me preocupo y dejo que corra el tiempo a ver como se desenvuelven los hechos. No había nada, ni nadie y, entonces, llegó un terrible aguacero, por fortuna las nubes descargaron mucho en pocos minutos y con la mejora del tiempo aparecieron todos: me refiero al barco esperado, de donde descendieron solo dos pasajeros; la policía de inmigración-emigración y el señor que vendía los billetes. A pesar de que yo era el único pasajero, ustedes, no se imaginan cuantos papeles se sellaron, se firmaron y cambiaron repetidas veces de mano. Al final cuando todo estuvo listo era medianoche. Entonces siguiendo un estricto protocolo de seguridad, que contaba con un puñado de pasos absurdos, llegué al barco, allí esperé que terminen de repostar el combustible y por fin subí a bordo. No había nada que ver ni hacer; entonces, me acosté a dormir y me desperté entrando al puerto de Charlistown en la isla de Nevis.  Allí quise desembarcar y no me dejaron. Minutos más tarde, se acercó el capitán; me dijo que la oficina de inmigración estaba cerrada y agregó un interrogatorio que seguramente recordaba de haber visto a los del FBI en alguna película, pero cuando vio que yo tenía reservación en el mejor hotel del pueblo —es que por falta de tiempo era el único que había encontrado—, me acompañó hasta allí, pero exigió retener mi pasaporte. No me gustó nada el tema, pero entraba dentro de la lógica porque este señor era el responsable directo de mi ingreso al país e indirecto de todo lo malo que yo haga hasta que no este legalmente registrado.
Entonces me alojé y a media mañana, cuando el mismo capitán llegó con mi pasaporte, me enteré de que el hombre había hecho todos los trámites de mi entrada al país y, entonces, sin pasar por ninguna oficina, podía seguir adelante.

Nieves / Nevis

Cristóbal Colón la descubrió durante su segundo viaje y la llamo Nuestra Señora de las Nieves por su parecido a las montañas nevadas españolas.
Nieves es una isla montaña con los poblados y la carretera ubicados al final de la ladera que cae al mar en forma de pequeños acantilados o arenas que dan vida a hermosas playas.
Había dicho que durante mi visita al pueblo de Soufriere en la isla de Santa Lucía, había encontrado el primer momento pleno de este viaje, pues el cruce en barco que duró una hora entre Nieves y San Cristóbal fue el segundo gran momento de este viaje.



San Cristóbal / Saint Kitts

También fue descubierta por el genovés que la llamó de esta manera como ofrenda a su santo. Esta isla es puerto de cruceros y tiene buena conexión aérea con los Estados Unidos e Inglaterra, pero muy mala con las islas más cercanas. La vegetación no es excesiva y hay algunas marinas preparadas para recibir embarcaciones de lujo y resort de mucha categoría.


Esta que es la capital del país tiene un puerto simple y algunas curiosidades.

Old Road Town

Fundada en 1624 otra ciudad importante.




En el siguiente mapa, que muestra mi recorrido, vemos a la isla de Nieves al sur y San Cristóbal al norte.

Montserrat

Es un país insular que se encuentra amenazado, de forma permanente, por uno de los volcanes más activos y peligrosos del mundo.

El Sufriere Hills, en una serie de erupciones comprendidas entre los años 1995 y 2010 destruyó Plymouth, su antigua capital y puso sobre las cuerdas a la población y a la totalidad de las estructuras de la isla. Hoy el país todavía no tiene una ciudad capaz de ocupar el lugar de la capital caída bajo la lava, pero tiempo al tiempo, porque si la actividad se calma estoy seguro de que los más pequeños van a disfrutar de una hermosa Montserrat.

En el mapa que aparece a continuación la línea roja marca el límite  de la zona de exclusión. El círculo blanco muestra la ubicación del cráter del volcán y las líneas del mismo color marcan el recorrido de los canales de lava.



La siguiente imagen donde aparece toda la isla de Montserrat nos muestra la erupción del año 2009.



Esta isla la descubrió Cristóbal Colón en 1493, y la llamó de esta manera por la similitud de sus escarpados con los de la zona que ocupa el monasterio de Montserrat en España.
Dando saltos groseros en la historia encontramos que los ingleses dominaron el sitio desde mediados del siglo XVII, con dos intervalos pequeños en los que perdieron el territorio a favor de Francia.


El avión en el que llegué
Sepan que para llegar hasta aquí las comunicaciones son escasas y la información desastrosa. De todos modos, la puerta de entrada a este país es Antigua y desde allí es posible organizar un: “Day Tour”. De todos modos, los que me siguen saben que aunque me cueste más dinero prefiero no ir detrás de nadie. Por esa razón me organicé dentro de las posibilidades de la desinformación y cogí un vuelo a primera hora. Ya en el pequeño aparato me ubiqué sabiendo cual era la posición más conveniente para obtener las mejores vistas y partimos. Efectivamente cuando nos acercamos pude ver como la lava que bajó con fuerza la ladera consiguió ganar terreno al mar y así alargar unos cientos de metros cuadrados el territorio de la isla. ¿Tal vez, algún día, allí veremos un área de recreo con bares, hoteles y otros?
Por el bien de este pueblo que así sea.

Yo llegaba para pasar una terna de días en Montserrat, pero al ver la tranquilidad del sitio de inmediato sabía que era mejor verlo todo, salir pitando y no tirar 200 dólares USA por cada día de permanencia en este sitio interesante, pero sin atractivos, ni gente. A veces exagero porque quien venga en un barco tiene lugares para amarrar, buenos sitios para hacer buceo submarino y la posibilidad de girar la isla que sin duda es un excelente privilegio. Volviendo a Diego Siciarelli, que no tiene barco, ni coche, ni bicicleta, ni nada, les comento que salí del aeropuerto andando.
En este punto tengo que interrumpir el comentario para destacar que el viejo aeropuerto quedó sepultado y hasta que se normalizaron las cosas y se construyó la nueva pista la isla estuvo sin conexión aérea. Hoy llegan solo dos compañías que conectan Montserrat con el exterior a través de Antigua.
Les decía que salí de la terminal y en el camino encontré a un taxista todoterreno que llegaba retrasado a ver si cogía faena. Subí al vehículo contratando para ir al hotel, pero de inmediato cambié el chip y negocié para que me lleve a visitar Plymouth. Este señor me dijo que había otros colegas que se acercaban al sitio, pero como había actividad, él pasaba de ir hacia la zona. De todos modos llamó a varios conductores y así consiguió para mí un guía con un automóvil 4x4 necesario para entrar al sitio del desastre.
Estaba todo arreglado por teléfono, por esa razón, fue solo cambiar de coche, y una hora más tarde cruzamos un valle por donde había bajado lava y en consecuencia había arrasado o sepultado todo lo que encontró en su camino.
Después de ese valle continuamos por un camino maltrecho hasta que una barrera con candado nos impidió seguir adelante. Entonces, el chofer llamó a la policía dijo que traía a un reportero italiano y de inmediato llegaron para abrirnos. Estoy seguro de que el olor de los gases del Soufriere no les voy a olvidar jamás.

Dentro de la zona de exclusión desolación y congoja; no hay pájaros, y el lugar se convirtió en el reino de las iguanas. Un poco más adelante apareció otro valle arrasado y allí estaba Plymouth. Un escenario distinto, un lugar cómo muy pocos en el planeta; una ciudad moderna, una ciudad fantasma. Fue interesante durante treinta minutos aproximadamente, después de que desprovisto de una máscara mi cuerpo no soportaba más los gases.
Montserrat es Caribe y su gente sin duda es la más cordial y amable de todas las islas de habla no hispana, es curioso ver como te saludan, nadie intenta aprovecharse de los turistas y, en lo que pueden, nos ayudan. Esto no es de ahora, este pueblo siempre fue un lujo y en el pasado esta isla gozó de prestigio; pero, a pesar de todo eso en estos momentos, a todos aquellos amantes del confort excesivo o que teman por su salud en condiciones fuera de las normales con toda sinceridad y respeto, les digo: “Señoras y señores, no vengan porque este sitio no es para ustedes”.
En la zona de exclusión beber el agua es equivalente a salir dentro de una caja de madera de la isla; en el resto de Montserrat aseguran que el agua es potable y gracias a los vientos alisios, que soplan de este a oeste, el aire no contaminado está garantizado.




Promoción del carnaval
Con todo visto regresé al aeropuerto y descubrí que no había una plaza libre en ninguno de los cuatro vuelos. Esperaba que alguien no llegue para coger su sitio y los aviones partían y mis posibilidades se desvanecían. Yo nunca me desespero y dejo que las situaciones decanten por si solas; sabiendo que en esta oportunidad me quedaba la posibilidad de alquilar un avión para que me lleve a Saint Kitts, porque costaban 600 dólares, 35 minutos de vuelo y mientras que si volaba de línea tenía que coger 2 vuelos (300 dólares) y dormir una noche en antigua (180 dólares), y la comodidad suplía con creces la pequeña diferencia de precio.
Esas eran las cartas que tenía, pero de momento no las jugaba porque esperaba para ver si la suerte me traía mejor juego.


Promoción del día de San Patricio
El aeropuerto es lo más parecido a un bar donde se reúnen los amigos, y aquí todos sabían que había una persona que necesitaba dejar la isla. Entonces, apareció un taxista y me preguntó: ¿Tú quieres marchar? Sí, respondí y él me dijo pues han colocado un ferry que sale ahora.
Yo estoy buscando llegar a Saint Kitts o Nevis (San Cristóbal o Nieves) y el ferry va rumbo a Antigua, pero desde allí podía conseguir una conexión.
Nada de eso porque parece que hoy en mi vida es día de Navidad y cuando pregunté si había posibilidad de conectar llegó Santa Claus y me dijo: “Usted no necesita ninguna conexión porque este ferry va hacia Antigua, pero luego regresa y parte rumbo a San Cristóbal.


El barco en el que marche
Maravilloso; pensaba gastar 600 dólares y al final me voy a arreglar con solo 80 de los verdes americanos.
Vieron como son las situaciones; por esa razón, yo soy de la idea de que quien hace viajes de una o dos semanas salga de casa para reventar su dinero, pero aquellos que haga viajes de larga duración, dejen su hogar, si es que lo tiene, sabiendo que no les va a faltar de nada, pero que deben ahorrar para cuando aparezcan problemas poder solucionarlos con dinero, porque me animo a decir que el dinero resuelve más del 95 % de los problemas de un viajero.
Hoy la suerte está definitivamente conmigo porque estoy obligado a esperar cuatro horas, entonces, conseguí un taxi, regresé al aeropuerto y como en la terminal hay internet saqué mis cosas y monté mi oficina.

El siguiente mapa muestra como llegué y partí de Montserrat; les recuerdo que es interactivo y pueden achicar la imagen para ver la posición global o agrandar la misma para ver los detalles.


Muchas gracias por estar allí, ahora les dejo porque debo embarcar para viajar a San Cristóbal. Saludos y hasta la próxima.

Grenada

Cuando atrás quedan los lugares a nuestro lado siguen los recuerdos y cuando Barbados ya ocupa un lugar en mi corazón un vuelo de línea, no sin antes ofrecerme vistas maravillosas, aterriza muy cerca de Saint George, capital de este país insular que posee otras islas del grupo de Las Granadinas.

   Flash histórico

Cristóbal Colón pasó por aquí en 1498, más tarde, los franceses se establecieron en lo que llamaron Saint George y en el año 1783 dejaron su lugar a favor de los ingleses. Siguiendo a saltos groseros llegamos a 1974/79 periodo en que el país consigue su independencia. 


De todos modos, por pertenecer a la Mancomunidad de Naciones —bandera de la izquierda— la Reina sigue siendo la soberana de este pueblo.



Con la libertad - los problemas

Maurice Bishop, un líder de izquierda, apoyado por Cuba llegó al poder y esa situación provocó un malestar que desembocó en un golpe de estado seguido de la ejecución del hombre recién mencionado. Pero la situación era más compleja porque el comunismo había hecho raíces muy sólidas en este rincón del Caribe y como los avances de la democracia no eran suficientes una fuerza formada por USA y otras naciones de la zona invadieron la isla; apresaron a los comunistas granadinos y expulsaron a sus asesores cubanos. 

Quiero destacar que caminando por el puerto encontré un gran mural en tributo a este líder asesinado y si ha eso le sumamos los fuertes lazos que unen este país con Venezuela deducimos que la fuerza no pudo erradicar la ideología. 

En este punto, incluso que creo que es necesario revisar nuestros ideales porque veo que a la distancia hay personas que apoyan al Che Guevara, a la revolución y al comunismo. A todas ellas les aconsejo, que visiten Cuba o Corea del Norte y que piensen si seguirían con esa simpatía hacia los nombrados si hubiesen tenido que vivir con 1 kilo de arroz, ½ kilo azúcar y 100 gramos de aceite, ración mensual por persona que se daba en Cuba cuando el Che Guevara era el ministro de economía. Y por si todavía creen que la situación es la adecuada les recuerdo que un trabajador cubano gana alrededor de 10 dólares americanos mensuales y un norcoreano mucho menos. Yo no hago política y el capitalismo también tiene fallos muy evidentes, pero el comunismo es igual a miseria + corrupción + miseria… Perdón por este agregado pero necesitaba dejarlo claro. “Ahora sí vamos a lo nuestro el turismo”. 

Grenada en el abanico de la Naturaleza lo tienen todo; selva, montañas, rápidos, saltos de agua, pueblos coloniales; muchas flores, plantaciones de cacao y nuez moscada; aves hermosas y una fauna marina preciosa.

Aquí los  precios están bastante acomodados para el turismo; eso quiere decir que con 100 dólares USA, al día, cuidando mucho el dinero, es suficiente. A partir de allí hacia arriba los límites los pone cada patrón de billetera.


La ciudad está ubicada en las laderas del cráter sumergido de un viejo volcán, que enmarca un conjunto bello e irresistible formado por el puerto y la villa. Saint George nace junto a las aguas y gana altura gracias a sus callecitas angostas ladeadas por edificios antiguos de muros color pastel y tejados de color rojos; en el camino encontramos la catedral con su torre gótica y en la cima el fuerte y las otras fortalezas; las vistas desde aquí son maravillosas. Lo habíamos visto mientras subíamos, con claridad lo vimos desde arriba y en detalles cuando pasamos frente a estas edificaciones en nuestro andar cuesta abajo. Estos lugares destruidos que se caracterizan por la falta de techo, fueron víctimas del huracán Iván que en el año 2004, destruyó o dañó parcialmente el 90 % de las casas de Grenada.



  Grand Anse
Así se llama la playa más bonita donde delante de palmeras y otras plantas y detrás de aguas turquesas encontramos 2 km de arena dorada que son una gozada. 

Experiencia sobre el sitio

Parados en la arena, escuchando la música suave de las olas que nos acarician los tobillos; en el momento en que los colores quedan, por unos minutos en el cielo, cuando el sol ya se fue a la cama, es hermoso y, en compañía, romántico.

Carriacou

Camino a Unión Island, sobrevolamos algunas islas pertenecientes a Grenada incluida Carriacou, que actúa como enlace de pasajeros que viajan entre Grenada y St Vincent.

Curiosidad

1- En dos días por aquí no he visto ningún turista haciendo fotos, mientras que en el puerto había un crucero feo que parecía un barco fantasma. 
2- Anguilla, Antigua and Barbuda, Dominica, Grenada, Montserrat, Nevis, St. Lucia, St. Kitts y St. Vincent and the Grenadines utilizan la misma moneda: "Eastern Caribbean dóllar", (dolar del Caribe Oriental)

Opinión personal

Lejos de aquí y con todo el Caribe recorrido, entre los países de habla no hispana, Grenada ocupa el segundo lugar en la valoración del conjunto formado por la entrega,  su calidad y los  precios, solo por detrás de Santa Lucia. 


Gracias por estar allí y hasta la próxima


Dominica


En el año 1493, fue la primera isla que descubrió el almirante Cristóbal Colón durante su segundo viaje; pero quiénes lograron colonizarla fueron los franceses que levantaron una ciudad, la llamaron Roseau y todavía hoy es su capital. Después de esas dos primeras etapas, antes mencionadas, dando un salto grosero de más de un siglo, llegamos a la parte en que Francia sede sus poderes a la Corona Británica. Ahora con otro salto del mismo índole  aparecemos en el presente donde encontramos que Dominica; isla y república del Caribe, ubicada entre Guadalupe y Martinica, pertenece a la Mancomunidad Británica de Naciones. 

En el siguiente mapa el banderín amarillo marca la ubicación geográfica de Dominica


En la enciclopedia online Wikipedia dice: “Dominica no debe ser confundida con la República Dominicana, otra nación caribeña”. Y yo no la confundí pero quien me vendió el pasaje sí lo hizo y le estoy muy agradecido porque gracias a eso se creó una anécdota maravillosa que yo cuento en mi segundo libro llamado: “La Llave”, y que a continuación voy a publicar en esta entrada del blog. Pero antes de hacerlo necesito ubicarles; el libro trata de un programa de radio que se llama: “Historias a la Madrugada”, y en este caso el locutor utiliza esta historia real que como tantas otras me pertenece. Muy bien, ahora que ya saben de qué va el tema, vamos hacia ese trozo del libro donde el locutor tiene la palabra:
«En el tiempo que queda de programa y con vuestro permiso los voy a entretener con una historia que cuenta un yerro mío. Hace unos años, durante el invierno europeo me encontraba recorriendo de forma desordenada el Caribe cuando un día llegué a la Isla de San Martín, una isla bonita que a pesar de tener una superficie pequeña pertenece a dos países: Holanda y Francia. Allí pasé unos días dorando mi piel en sus playas mientras disfrutaba de platos excelentes a base de pescado y por la noche frecuentaba un sitio para echar unos bailecitos. Así transcurrió el tiempo y llegó el momento en que consideré que había obtenido todo lo que quería de aquel sitio. Necesitaba un cambio y me apetecía visitar la República Dominicana para sentir como fluía el castellano de entre los labios de las muchachas caribeñas. Entonces, me presenté en una agencia de viajes y compré un pasaje. Durante el vuelo noté que el aparato no cogía en la dirección que yo esperaba, pero en ese momento llegó la única azafata, del avión con capacidad para veinte pasajeros, y nos entregó una merienda. Estaba hambriento y pensé sonriendo: “Primero papeamos y después vemos”. Comí, tomé mi café, me temía lo peor y no pregunté por no descubrir cuán grande era el fallo. Llegó la hora, cinturones abrochados y aterrizamos en un pequeño aeropuerto, la aeronave se detuvo y ni quería mirar por la ventanilla. Se abrió la escotilla y bajamos a la pista; el sol y la lluvia habían consumido la pintura que una vez indicaba el nombre del sitio sobre una cabaña; esa era toda la terminal aérea. Allí nos esperaba un policía, el mismo que controlaba los pasaportes. “Buenos días —dije y de inmediato pregunté—: ¿En qué parte de la República Dominicana estamos?” Mientras que el guardia, de piel caribeña, ajeno a mis palabras y en lengua inglesa me pidió el pasaporte. Se lo entregué, le colocó un sello ilegible y para afuera de la casilla; para adentro del país. En la calle, bueno en realidad era un camino, había algunas personas esperando por su gente y con gentileza me dijeron que el pueblo, la capital de nombre Roseau, se encontraba a menos de un kilómetro en la única dirección posible. Ustedes me conocen saben que soy un vagabundo y no creo que estén pensando: “¿Ahora como hace con todo el equipaje?”. Porque quien les habla como casi siempre que viaja, en aquella oportunidad, iba con lo puesto y una pequeña mochila. Así, que sin ninguna dificultad me di un paseo, llegué al pueblo, busqué un lugar donde alojarme y encontré una pensión de nombre: “Mama Joy”. Increíble, podía llamar por teléfono y decir cómo se llamaba el lugar donde iba a dormir, pero aún no podía agregar en cuál país estaba. La propietaria era una señora de color, gorda y de lo más simpática. Recuerdo sus expresiones, ¿ustedes saben cómo se ponen los morenos cuando se asombran? Respuesta: con los ojos grandes y la cara alargada con la perilla hacia adelante; pues de esa manera me miraba después de oír mis palabras que ahora repito para ustedes: “Voy a coger la habitación, pero no sin antes saber qué país es este”. Vaya a saber qué pensaba de mí porque después de eso, el solo verme le hacía venir la risa. Estoy estirando demasiado la incógnita y no es que quiera, es que fue así. Yo me presenté en una agencia de viajes de la Isla de San Martín, para comprar un pasaje para viajar a la República Dominicana. Pero la muchacha, posiblemente, no entendió mi pobre francés y me vendió un pasaje para volar a Dominica, mientras yo que no suelo prestar mucha atención a una serie de cosas, cogí mi documento de viaje y pasó lo que les acabo de contar. Ahora volviendo a la situación en la posada, yo también ponía de lo mío para extrañar aún más a la Señora Joy, que instantes después de anotar mi nombre en el registro me encontró riendo solo en el salón. Es que estaba recordando aquel momento tan repetido de la serie americana de “Los Tres Chiflados”, cuando uno de ellos cae a la bañera llena y dice en voz alta: “¿¡Pero hoy no es sábado!? —Y responde—: ¡Qué más da!”, y continúa enjabonándose por encima de su ropa. Pues, así hice yo, y me pasé tres días maravillosos en aquel sitio.
Mi yerro me llevó a conocer un país más que en ese momento no estaba en mis planes, sorpresas de la vida que destacan en el jardín de los recuerdos.

Amigo de la madrugada a ti que te gustan los viajes despliega tus alas y vamos hacia aquel lugar del Caribe. 

UNESCO
Podemos decir que esta isla es una gran montaña con una carretera que la gira por la costa y nos invita a conocer sus playas salvajes, villas de pescadores y plantaciones de cocoteros. Otro camino la atraviesa por el centro y líneas secundarias hacen más extenso el paseo en coche por una selva tropical rozando la virginidad donde encontramos en Parque Nacional de Morne Trois Pitons Patrimonio de la Humanidad Por la UNESCO. 
Lo oyen, es la música de los instrumentos del agua que baja de la cima confundida con el trinar de los pájaros. Espero que hayan disfrutado viajando conmigo, yo lo he hecho en vuestra compañía. Buen descanso, quédense con el aroma de las flores y el sabor de las frutas de Dominica y, como hoy es sábado, hasta la semana que viene.»
Fotos de aquel viaje, que como siempre recomiendo ampliar la pantalla para ver en detalles


Y como esta presentación ha sido muy atípica voy a cerrar con una película presentada en dos partes de los antes mencionados Tres Chiflados.




Espero que hayan disfrutado, gracias por vuestra atención y hasta la próxima.